Shiba Yoshimo permaneció tieso en el patio, con un grupo de Escorpiones a su derecha y otro grupo de Grullas a su izquierda. “He accedido a juzgar este duelo, y todo está en orden. Han sido dados los permisos y las dos partes han aceptado que esto resolverá el asunto. Ninguno deberá sobrevalorar al vencedor ni minusvalorar al perdedor. Será un duelo honorable. ¿Estamos de acuerdo de que será a primera sangre?” Yoshimi habló esperanzado.
La voz de Doji Saori sonó claramente. “A muerte.”
Los ojos de Bayushi Kaneo mostraron su sorpresa, pero no dijo nada. Simplemente asintió levemente.
Yoshimo no intento esconder su desagrado. “Que así sea.”
El Fénix se echó para atrás, dejando a Kaneo y a Saori espacio para moverse.
Una vez que no había oídos para oírle que no fuesen las de su adversario, Kaneo dijo. “¿A muerte por un punto de una negociación? Parece un poco excesivo.”
Saori no dijo nada.
“O, ¿así es como va a ser entonces? No soy ningún idiota. Se que no soy adversario para ti en duelo. ¿Un duelo letal por una disputa de negocios? Podrás ganar aquí, hija de Doji, pero habrá preguntas. La Espada Oscura pedirá respuestas.”
Kaneo fue el primero en moverse. Saori la última.
Mientras limpiaba la sangre de su katana, Saori oyó la declaración de Yoshimi, sin escuchar las palabras. En vez de eso su atención estaba fija en Doji Choshi, que se encontraba cerca del borde del patio, con una leve sonrisa en su cara.
Ninguno de los Grulla vio las chispas en el ojo del gaijin que observaba desde el umbral de la puerta.
•
“Bien hecho, hermana. Tus habilidades han servido a tu clan admirablemente bien hoy.” Doji Chosi sonreía mientras hablaba, pero la única respuesta que obtuvo de Saori fue una mirada. “¿Qué pasa? Pareces enfadada conmigo.”
“Ese hombre no tenía porque morir. Su insulto no era tan grave como para ello.”
Chosi actuó asombrada. “¿Por qué crees que el honor es algo que va por capas, Saori? Insultó tu honor y también el honor de tu clan.”
“Estaba negociando.” Saori sacudió su cabeza. “Era un acuerdo comercial. Cuando dijo que nuestra oferta era injusta, estaba simplemente buscando una apertura para hacer una contraoferta.”
Chosi bajó la voz. “Aun así tu te ofendiste.”
Saori bajó la cabeza. “Por que me convenía. Una vez que le hubiese ganado en el duelo ya no podría presentar su contraoferta; lo más probable es que nuestros términos fuesen aceptados.”
“Aun así insinúas que te pedí que hicieses algo inaceptable, cuando era tu propia idea.”
Los ojos de Saori brillaron de cólera. “Le habría vencido sin matarlo.”
Choshi pareció pensativa.”¿Tú crees? Kaneo era un Escorpión. ¿Crees realmente que no habría encontrado otra manera para retorcer el acuerdo en su beneficio? Ahora no puede y tendremos nuestro acuerdo.”
“Entonces un hombre muere por arroz, y yo soy una asesina en vez de un samurai.”
“No es la primera vez que alguien muere por arroz, Saori-san. Y no será la última. Hiciste tu deber como Grulla. No te condenes por ello.”
Saori asintió. “Deber y honor.”
•
Saori andaba por los jardines de Nikesake. Eran bonitos, pero no tanto como los que había cerca de su hogar. La belleza la ayudaba a olvidar la fealdad asociada con las cortes. Mientras miraba su reflejo en una fuente quieta se dio cuenta que, esta noche, la belleza tenia una dura batalla.
“Ah, hola Doji-sama.”
La voz la asustó y la sacó fuera de su ensueño. Reconoció el extraño acento inmediatamente, incluso antes de que el atractivo extranjero se pusiese a la vista.
“Buenas tardes, Capitán Garen. No le había visto.”
“Vengo aquí a menudo, pero no suelo mantenerme a la vista. Se que muchos vienen aquí a reflexionar y no quería molestarla.”
“No se preocupe Capitán. Es mejor dejar algunas reflexiones para otro momento.”
“En ese caso ven y únete a mi. Sería para mi un gran honor disfrutar de su compañía.” Garen se movió hacia dos bancos rodeados de arbustos floridos.
“Gracias por la invitación. Será un placer.” Saori siguió la mano de Garen y se sentó en uno de los bancos. Garen la siguió y se sentó cerca, pero sin tocar.
“Vi su duelo hoy.” Garen vio que Saori giraba levemente hacia el otro lado y continuó. “Tiene mucho talento.”
“Nunca hubo lugar a duda de que ganaría. Kaneo era muchas cosas, pero no era un buen duelista.”
Garen movió su cabeza. “Entonces ¿por qué acepto el duelo si significaba su muerte?”
“No tenía porque. El insulto se podía haber vengado a primera sangre.”
Por un momento Garen leyó la expresión de la cara de Saori y luego dijo, “El Bushido no permite eso, ¿verdad?”
La Grulla miró de vuelta a Garen por la primera vez desde que había mencionado el duelo.”El Bushido no permite muchas cosas. Pero pide otras cosas de ti. ¿Qué sabes tú del Bushido?”
“Solo lo que he aprendido. Se de las virtudes, que también están consideradas virtudes de allá donde vengo. La diferencia es que no son las únicas virtudes que me han enseñado. Pero son buenas, aunque un poco extrañas a veces.”
“¿A qué te refieres con extrañas?”
Garen se encogió.”Te dicen que vivas siguiéndolas siempre, pero a veces se contradicen entre ellas. No hay nada raro en ello. Esas son las decisiones que hacen de cada uno quien somos. Solo que los samuráis declaráis que debéis seguir el Bushido en todo momento. Simplemente no veo como eso es posible.”
Saori se estiró levemente. “Eso es por que no eres samurai.”
“Cierto. No lo soy. Pero, aún así, ¿podría explicarme Honradez y Sinceridad? ¿Cómo puedes tener una regla que te dice que siempre tienes que ser sincero, no importa lo que digas, mientras que otra te dice que siempre tienes que decir la verdad? Si siempre dices la verdad, ¿por qué tendrías que preocuparte sobre la sinceridad? La verdad es siempre sincera ¿no?”
“Es una manera simplista de ver las cosas.”
“Bueno, soy un hombre simple. Habiendo vivido tanto tiempo abordo de un barco te lleva a ver las cosas de una manera más directa.”
Las comisuras de los labios de Saori se elevaron un poco. “Vivir como un samurai no es tan simple.”
Garen rió. “En eso estamos de acuerdo. Pero está claro que es interesante aprender. Verás, una de las otras cosas que valoramos allá donde vengo es el Conocimiento, cuanta más información tienes más razonadas y razonables serán tus elecciones. El Conocimiento es la llave hacia la sabiduría, eso siempre me han dicho.”
“Exacto.” Garen prosiguió. “¿Habría actuado Kaneo de otra forma si hubiera sabido que ibas a pedir su cabeza? Ese era un conocimiento que no tenía, y que claramente necesitaba.”
Saori sonrió afectada. “Él no es el único que hubiera actuado de forma diferente si...” se detuvo. “El conocimiento no hace ningún bien si lo que sabes se enfrenta con tu deber.”
“Ah, pero sí lo hace. Hoy cumpliste con tu deber, pero ese deber le costó su cabeza sólo porque tú lo permitiste, ¿no? Si hubieras manejado el incidente con Kaneo de forma diferente, no se te habría pedido que realizaras unas acciones con las que evidentemente no estabas de acuerdo.”
Los ojos de Saori se agrandaron. “Mostráis gran presunción, Capitán.”
“¿Pero estoy equivocado?”
Saori pensó por un momento antes de decir suavemente. “No lo estáis. Sois bastante observador, Garen-san. Has sabido ver la situación y leer correctamente mis pensamientos. Veo por qué dices que el conocimiento es tan importante.”
“Avisado y preparado y eso es todo. Es más que simple conocimiento, creo. También me enseñaron que tener perspectiva es una gran virtud. El conocimiento son sólo los datos. Ser capaz de ver la verdad tras los datos es una cosa completamente diferente.”
“Ya veo. Aun así, esas virtudes no pueden sustituir al bushido. No puedo dedicarme al conocimiento y a la perspectiva en detrimento del honor y el deber. Hay ciertas cosas que un samurai no puede ignorar.”
Garen miró directamente a sus ojos. “¿Cómo compasión? ¿Cortesía?”
Ella encontró su mirada impenetrable. “Esas cosas son parte del Bushido.”
“Aun así, mostraste poca cortesía cuando no le avisaste por anticipado para que pudiera prepararse antes del duelo.”
“Me insultáis, capitán. No creo que sea vuestra intención.”
“Es la última cosa que querría hacer, créeme. No soy samurai. Solo estoy señalando que hay un conflicto entre cortesía y deber. Tenías que hacer una elección y la hiciste. No hay vergüenza en ello. Luchas por adherirte a un código lleno de contradicciones. Igual que el problema entre honestidad y sinceridad, hay conflictos inherentes al bushido que debes asumir para no volverte loco. Estoy convencido que esos conflictos son los que llevan a algunos samurai a seguir las tinieblas. Se vuelven perdidos porque no pueden encontrar respuestas en el bushido.”
“Me enseñaron que todas las preguntas tienen respuesta en el bushido.” Saori miró a Garen pero parecía un poco triste tras su declaración. “Pero has sacado a la luz algunas preguntas interesantes.”
“Me encantaría hablar más profundamente, si me lo permitís.”
Saori sonrió. “Puede que mañana me encuentre caminando por aquí por la noche a la misma hora.”
Garen sonrió feliz.
•
El rostro de Saori se iluminó cuando vio a Garen esperándola. Él sonrió y la llevó al mismo lugar de la noche anterior. “Creo que tus negociaciones han ido bien hoy.”
Ella afirmó. “El sustituto de Kaneo tiene las manos atadas. No pudo seguir diciendo que nuestra oferta no era limpia sin contradecir los resultados del duelo de ayer. Así que ha sido cortés y sincero, mientras aceptaba un acuerdo que no quería.”
“Así que tu clan consigue lo pretendido, usando el honor como una herramienta.”
Saori cabeceó. “Cuando el honor es sólo una herramienta, no sé si sigue siendo honor.”
Garen agitó su cabeza. “El asunto en realidad es, ¿fue el honor el que arregló el problema? ¿O fue la fuerza? En cualquier conflicto hay una parte débil y una parte fuerte. Tomaste el conocimiento que tenías, sabiendo que el Escorpión no podría usar el suyo para engañarte, y usaste tu posición de fuerza para forzarle a un acuerdo.”
“Yo no forcé a nadie a nada.”
“Lo arreglaste para que sólo tuviera una opción. ¿Cómo que eso no es forzarle? Ahora no pienses que estoy diciendo que hiciste algo mal. La fuerza es una ventaja. Es mejor ser la parte fuerte que la parte débil, ¿no? La fuerza es a todas luces una virtud igual que el conocimiento o la perspectiva. O honor o deber, para este asunto.”
“¿Entonces la fuerza debe triunfar siempre? ¿Qué pasa con la compasión por los débiles?”
“La fuerza puede permitir la compasión. La razón por la que no pudiste mostrar compasión por Kaneo ayer es que no eras lo suficientemente fuerte, o él no era lo suficientemente débil. Es fácil mostrar compasión hacia aquellos que no pueden herirte. ¿Mostrarías compasión por alguien que puede derrotarte? Eso sería nada más que una locura.”
“Es bushido.”
“Excepto cuando no lo es. Eso es lo que yo entiendo.” Garen miró a su alrededor, intentando buscar un buen ejemplo. “Aquí, mira esta flor. Aplícale a ella el bushido.”
Saori arrugó su frente. “¿Qué quieres decir? Sólo es una cosa.”
“Pero el Bushido se supone que es aplicable a cualquier acción. Dime que dice el bushido de esta flor.”
“No dice... nada.”
Garen agitó su cabeza. “Tiene que decir algo. ¿Qué puedes decirme sobre ella?”
“Es, uh, es roja. Tiene tres hojas saliendo debajo de sus pétalos.”
“¿Es bonita?”
“Sí.”
“Estoy de acuerdo. Me gusta mucho esta flor. ¿Es perfecta?”
“Supongo. ¿Por qué?”
Garen sonrió. “Acabas de responder a tu propia pregunta. Respondiste con sinceridad, sabías que era lo que quería oír. No respondiste honestamente, sin embargo.”
Saori frunció el ceño. “Siempre vuelves sobre la honestidad y la sinceridad. Reconozco que son difíciles de reconciliar. Pero...”
Garen la interrumpió. “No es difícil. Es imposible. Pero, este no es el punto al que quiero llegar. Quiero enseñarte que hay otras virtudes que son igualmente valiosas que las del bushido. Mira de nuevo esa flor. Como sabes, no es perfecta. Hay una imperfección en uno de sus pétalos. No es tan grande como para que deje de ser bonita, pero no es perfecta. Ahora mira a esta otra flor, acércate. ¿Cual es mejor?”
Saori examinó ambas flores. “Esta otra. Tiene las mismas características, pero sin imperfecciones.”
“Entonces, es perfecta, y por tanto es mejor.”
“Sí.”
“Entonces tu concepto de perfecto es mejor que simplemente bueno. ¿Esto no convierte a la perfección en una virtud que perseguir?”
Saori sonrió. “Estás hablando con una Grulla. Ya conocemos de sobra el valor de la perfección.”
“¿De veras? Yo pensaba que vivías por el bushido. ¿En cual de sus preceptos se anima y persigue la perfección?”
“En todos ellos.”
“¿Y la Grulla lo cumple mejor que todos los demás?”
“Eso creemos, sí.”
Garen frunció sus labios. “Entonces, ¿le dirías al León que el bushido que ellos practican es imperfecto y que no están siguiendo el camino del samurai?”
“No, nunca haría eso. Su camino es diferente al nuestro, pero no intrínsecamente equivocado.”
“Pero, si son diferentes, ¿cómo pueden ser ambos perfectos?”
Saori no respondió.
“No quiero que cuestiones la habilidad de otros para seguir el bushido, solo que la perfección es una virtud por sí misma, completamente separada de las otras, incluso aunque labre su camino a través de todas ellas. La perfección es una meta acompasada que rodea y envuelve todas las acciones.”
Saori sonrió. “Ahora suenas como un samurai.”
Garen le devolvió la sonrisa. “Gracias por el cumplido. Entonces, has terminado tus negociaciones con el Escorpión. ¿Marcharás a casa? Se que tus tierras están en guerra.”
El rostro de Saori se oscureció. “Sí. El Dragón continúa su asalto deshonroso.”
“Quizá no era en el honor en lo pensaban cuando atacaron. No puedo hablar por ellos, y no tengo ni idea de sus verdaderas motivaciones, pero se todo lo que buscan la mayoría de las guerras.”
“¿Y que es?”
“Tierra. Aquel que controla la tierra, controla el mundo. Incluso una persona nacida en el mar como yo conoce eso. Nosotros simplemente lo expresamos de forma diferente.”
Saori se encogió de hombros. “Yo no estoy tan segura.”
Garen la miró intencionadamente. “Pero lo sabes. Aunque la guerra sea en los campos o en la corte, sigue siendo una guerra. Cuando mantienes una negociación, ¿qué estás intentando hacer? Controlar el campo de batalla. Una vez que lo haces, la guerra está prácticamente ganada.”
“Por supuesto. Cualquier cortesano avezado conoce los paralelismos entre la guerra y la corte.”
“Correcto. Entonces, ¿cual es la parte más importante de una batalla?”
Los ojos de Saori pestañearon mientras trataba de ver hacia donde la estaba llevando Garen. “Antes que comience la batalla. Asegurar que la situación está orientada hacia tu objetivo.”
Garen afirmó. “Control. Es todo control. Necesitas controlar la situación. Necesitas controlar a tu oponente. Necesitas controlarte a ti misma.”
Ella devolvió el cabeceo. “Eso es cierto del todo.”
“¿Entonces no es el control una de las virtudes de las que estamos hablando? ¿No es algo que perseguir? El control y la fuerza combinados pueden fácilmente asegurarnos la victoria, ¿no?”
Saori agitó su cabeza. “Hay más que eso.”
Garen afirmó vigorosamente. “Por supuesto que lo hay. Además necesitas el conocimiento y comprensión de la situación para estar seguro que la victoria que estás logrando es la que quieres conseguir. Si sabes lo que se necesita, sabes cual va a ser el resultado, sabes como te beneficiará, tienes la fuerza para superar a tu oponente y controlas la situación puedes evitar cualquier obstáculo. Encontrarás la perfección que has alcanzado en iaijutsu, en todas las partes de la vida.”
Saori le miró y se preguntó. “¿Y eso es todo según tú? Haces que suene tan fácil.”
“Eso es, mientras estés bendecida con otras dos virtudes.”
Saori le miró ansiosa. “¿Y son?”
“La voluntad para actuar y la determinación para ver más allá.”
“Entonces, si atesoro esas otras virtudes, fuera del bushido,” Saori resumió, “las cosas ayer habrían sido muy diferentes con Kaneo.”
Garen agitó su cabeza. “No diferentes del todo, excepto que no habrías necesitado a Choshi para decirte lo que tenías que hacer.”
Saori le miró. “Entonces ¿que ha cambiado? ¿Qué tienen de especial esas virtudes si las cosas no son diferentes?”
Garen sonrió. “No dije que las cosas no cambiarían. Dije que las cosas no hubieran sido diferentes con Kaneo. Choshi estaba en lo cierto al pedirte que lo eliminaras. Tú hiciste bien al hacerlo; era el decir que el bushido lo permitía lo que era un error. Veamos la situación de nuevo. Exigiendo el duelo mostraste la voluntad de utilizar los protocolos en tu beneficio. Eso te dio control sobre las negociaciones. Tenías el conocimiento de las habilidades de Kaneo y perspectiva de como él y el Escorpión reaccionarían a tu reto.
Tuviste la fuerza para derrotarle y la determinación de seguir con el plan. Planificación perfecta, ejecución perfecta, resultados perfectos. La única cosa que no ha sido perfecta -”
Saori le cortó. “He sido yo disgustada por todo el asunto.”
Garen sonrió burlón. “Solo eres humana, después de todo. Aun así, mostraste una debilidad que el Escorpión podría haber explotado. Eres afortunada de que fui yo quien te encontró aquí, y no ellos. Tal como están las cosas, los únicos que conocemos tu debilidad somos yo y...” se detuvo y le dejó a Saori que terminara la frase.”
“Y Choshi.”
“Correcto.”
“¿Entonces que harás sobre esto?”
“Tú tienes las respuestas. La pregunta es ¿qué te dirán?”
•
“¿Sí, Saori-san? ¿Puedo ayudarte?” Doji Choshi miró por encima de los pergaminos que estaba inspeccionando.
“Si pudiera disponer un momento de vuestro tiempo, Choshi-san.” Choshi enarcó una ceja ante el tono de Saori, pero no dijo nada.
Saori empujó una silla enfrente de Choshi y se sentó antes de continuar. “Las negociaciones fueron fructíferas.”
“Por supuesto. Hiciste bien tu parte, Saori-san. Deberías apartar de ti tus reticencias.”
Saori hizo una mueca. “No tengo reticencias. Hice lo correcto. Kaneo no era nada más que un obstáculo que necesitaba ser eliminado. Es otra cosa con la que no estoy conforme.”
Choshi se rascó la cabeza y enarcó de nuevo la ceja. “¿Cual es?”
“Tú planeaste todo esto y no me incluiste en tus planes. Fui tu herramienta. Nada más.”
“No planeé nada hasta que desafiaste a ese loco de Kaneo a un duelo. Simplemente aproveché la oportunidad de tomar una ventaja.”
“Una vez estuviste segura que no quedarías expuesta. Si algo hubiese ido mal, yo habría sido la que pareciera impetuosa e incompetente. Tú habrías estado libre de cualquier acusación.”
“Puede ser, pero tu has tienes el crédito.”
“¿Crédito por qué?” Saori escupió. “Nadie me considera una negociadora habilidosa tras esto. Sólo piensan que soy peligrosa con la espada.”
Choshi sonrió ligeramente. “¿Y esa reputación es mala? Podemos utilizarla.”
“No podemos. Puedo. Puedo utilizarla. Empezando ya. Desde ahora mismo, no me dirás que mate a nadie. No soy tu asesino personal. Si hay razón para necesitar la muerte de nadie, me dirás las razones antes. No actuaré a menos que sepa porqué lo estoy haciendo. ¿Entiendes?”
Ahora la voz de Choshi se endureció y pareció más enfurecida. “¡Cumplirás con tu deber, samurai!”
“No tal y como tu lo defines.”
“¡Soy tu superior!”
“No eres tal cosa. Eres un igual que ha conseguido mejor posición mediante la manipulación. No seré manipulada por ti ni por nadie más. Desde ahora, somos iguales. Si estoy de acuerdo en que alguien debe morir, lo haré. No harás nada para dominar mi voluntad. Trabajaremos juntas, bajo mis términos, o nuestra asociación terminará.”
Choshi intentó hablar, pero el miedo tras sus ojos no dejaba duda de que no tenía fé en que aquello acabara bien para ella.
“Ahora que el problema se ha solucionado, creo que haremos un buen equipo, Choshi-san. ¿No estás de acuerdo?”
por Rusty Priske
Editado y Desarrollado por Fred Wan
Traducción de Bayushi To y Bayushi Elth
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